Los dos policías federales compartían el turno nocturno en la bóveda del Tesoro Regional del Banco Central de la República Argentina (BCRA), en Mar del Plata. Por eso, tenían un par de colchones en un sector donde no había cámaras de seguridad, para descansar. A la mujer le incomodó que su colega, que tenía un rango superior, le insistiera en tomar un vaso de la botella de Gancia que había llevado, pero aceptó beber un sorbo porque él se había puesto pesado.
"Es para brindar, un traguito y nada más", le dijo. La agente se tiró a dormir un rato y poco más tarde se despertó sobresaltada, cuando su compañero, Hernán Matías González (38), estaba sobre ella, violándola. A los gritos, logró sacárselo de encima y no lo vio más, porque él se fue del lugar.
Según La Capital de Mar del Plata, todo ocurrió entre la noche del 6 y la madrugada del 7 de diciembre de 2022 en el segundo subsuelo del Banco Provincia, donde tiene su bóveda el Tesoro Regional del BCRA, en la peatonal San Martín, esquina Córdoba, en pleno centro de Mar del Plata.
Este martes, el Tribunal Oral Federal N° 1 condenó a 10 años de prisión al policía, dispuso su inhabilitación especial perpetua para ejercer cargos públicos y ordenó indemnizar a la víctima con 8.000.000 de pesos por "daño moral".
De acuerdo al portal Mi 8, González hostigaba a su subalterna desde hacía tiempo y organizó el turno de las guardias para coincidir con ella. El día previo al abuso le había dicho que iba llevar una botella de Gancia para brindar por el fin de año.
Aunque la mujer insistió diciéndole que no tomaba alcohol, finalmente accedió y tomó unos sorbos del vaso que le entregó su compañero para que no la siguiera molestando. Luego se acostó y sufrió el abuso.
La medida fue resuelta por los jueces Roberto Atilio Falcone, Martín Poderti y Roberto Minguillón. González fue encontrado culpable del delito de "abuso sexual agravado por ser miembro de la fuerza y por haberse cometido el hecho en el cumplimiento de sus funciones".
El fiscal subrogante Carlos Martín Fioriti había requerido la misma pena en su alegato. La querella, a cargo de Inés Jaureguiberry, había pedido 12 años y el pago de una indemnización.
Fioriti pidió investigar si al menos otras dos mujeres policías que declararon durante el juicio también fueron víctimas de abusos o acosos sexuales por parte del mismo imputado.
Los defensores Martín Bernat y Agustín Robbio habían planteado la "insuficiencia probatoria" y rechazado la acusación, por lo que reclamaron la absolución de su cliente y, en caso de una condena, que le dieran la mínima para este delito (ocho años) porque no tenía antecedentes penales.
González denunció que todo se trataba de un complot porque había descubierto "un curro" con las horas adicionales que otorgaba la Policía. Antes de la sentencia, les habló a los jueces: "Confío en ustedes". Terminó condenado.