Es una obra de arte de la fotografía captada de noche en el Cementerio de Darwin, en las Islas Malvinas, donde descansan los argentinos caídos en la guerra. Es una imagen compuesta con un drone y haciendo juego con la luna, en una exposición.
Fue tomada a modo de homenaje de los caídos en las Islas en un trabajo en equipo de Daniel Ponce (director de cine), Gustavo Menéndez (intendente de Merlo y presidente del Grupo Provincia) y Fran Ruiz (fotógrafo).
Se hizo en el marco de la visita a las islas para filmar el documental "Malvinas, legado de sangre" y fue la primera vez que una cámara ingresó de noche a ese cementerio.
La foto fue publicada por los autores en sus redes sociales donde explicaron que "con un drone trazamos luz sobre la cruz central. El resto lo iluminó la luna, como si el cielo mismo quisiera formar parte".
Agregaron que es una "fotografía a una sola toma de larga expo de 30 segundos tomada con una Sony A7IV y lente 16-35 GM".
Consideraron que "no fue solo una hazaña técnica: fue un acto de respeto, de arte, de memoria viva. Esta imagen va a recorrer el mundo, no por su complejidad, sino por su símbolo. Porque esa luz no solo atraviesa la noche: atraviesa el tiempo".
Y "allá abajo, en suelo argentino, algo se encendió para siempre", cerraron.