La criatura pesó 6,5 kilos.
Nació en Estados Unidos un "súper bebé" de casi 7 kilos, que está considerado como uno de los más pesados registrados en el mundo.
El hecho dejó asombrados a los médicos que atendieron el parto y a todos en las redes sociales, en donde se popularizó la foto de la criatura.
Katie Taylor, la madre del bebé, llegó al hospital esperando un parto más, debido a que tenía experiencia con nacidos por arriba del peso promedio, porque sus hijos anteriores presentaron estas características de alguna forma, pero esta vez fue completamente diferente.
Katie Taylor con su bebé.
Su chiquito pesó 6,5 kilos, lo común sería de 3,4 kilos, algo que sorprendió a todos en el hospital y generó un gran revuelo.
Así, a pesar de su tamaño que rompió todos los récords del país, la criatura llegó al mundo completamente sano y sin complicaciones, lo que alivió a todos los presentes y mantuvo la calma de su entorno, proporcionándole a la mamá el descanso que necesitaba luego de realizar todo el trabajo de parto y al niño la calma para adaptarse al nuevo ambiente.
Poco después, las redes sociales hicieron que la historia del bebé se popularizara y las imágenes del recién nacido, comparado con otros bebés de su edad, comenzaron a compartirse por todo el mundo.
A pesar de todo el revuelo que causó, tanto el bebé como Katie se encuentran bien, ella se está recuperando sin complicaciones, mientras el acontecimiento causa sorpresa global.
Antecedentes en el mundo
Este nacimiento no es el primero de su tipo, ya que a lo largo de la historia se registraron otros casos con un peso sorprendente: El récord más impresionante se lo llevó un bebé nacido en Italia en 1955, con 10,2 kilos, el más pesado del que se tiene registro.
De este modo, en Brasil, en 2017, nació uno con aproximadamente 7 kilos 328 gramos, mientras que en Chile un bebé rompió récords con 7 kg 105 g. También en Canadá, en 1879, nació un bebé de 10,5 kg, aunque lamentablemente falleció apenas 11 horas después del parto, dejando una marca trágica en la historia.
Fuente: Diario Crónica