Mirtha Legrand, la icónica conductora de la televisión argentina, se encuentra en el centro de la polémica tras el despido de su chófer histórico, Marcelo Campos. La noticia generó indignación no solo por la desvinculación de quien la acompañó durante años, sino también por las condiciones en las que se produjo la rescisión del contrato.
El Sindicato de Chóferes Particulares emitió un comunicado en el que denuncia el despido injustificado de Campos y señala que no se le abonaron los salarios correspondientes según el Convenio Colectivo de Trabajo aplicable a su función. De acuerdo con el gremio, la suma que el chófer debió haber recibido hasta marzo de 2025 asciende a $1.816.310, conforme al Convenio Colectivo de Trabajo N° 709/15 del Chófer Particular. Sin embargo, según la información circulante en medios, el pago realizado se ajustó al Convenio Colectivo de Trabajo N° 57/89, correspondiente a los trabajadores de la publicidad, cuyo salario básico es considerablemente menor: $769.207,82. Además, se lo encuadró como "asistente", una categoría que no se ajusta a su rol real.
"El Convenio Colectivo de Trabajo N° 57/89 no es aplicable a los choferes de particulares, como es el caso del compañero Marcelo Campos, y llama la atención que artistas de la talla de Mirtha Legrand incorporen dentro de la actividad que regula las relaciones laborales entre los publicitarios en relación de dependencia y sus empleadores a su propio chofer, en claro fraude a la Ley Laboral N° 20.744", denunció el sindicato.
El comunicado también subraya que el Convenio Colectivo N° 57/89 solo involucra a trabajadores de empresas cuyo objeto social y actividad principal sea la comunicación publicitaria en sus diversas formas: audiovisual, radial, gráfica, digital, entre otras. "El chófer particular, en cambio, es de aplicación a quienes, como en el caso de Marcelo Campos, presten servicios por cuenta ajena como conductores profesionales y al servicio de particulares, cualquiera fuera el carácter jurídico del empleador", afirman.
Según indicó el sindicato, la situación ya había sido objeto de un reclamo en julio de 2020, pero en aquella oportunidad no se obtuvo respuesta por parte de la empleadora. Ahora, la denuncia resurge con fuerza, poniendo en jaque la imagen de la legendaria conductora y reavivando el debate sobre las condiciones laborales en el ámbito del empleo doméstico y particular.